jueves, 30 de agosto de 2007

Administración de empresas

Desde que era chico mi papá me decía que preste más atención, que ser distraído me iba a traer muchos problemas. Yo discrepaba, para mi con saber el final de lo que dice la otra persona basta y sobra.
Ahora que no vivo más con él, me doy cuenta de que un poco de razón tenía. Hoy, por ejemplo, empecé a escuchar a un amigo de facultad cuando estaba terminando una historia.

Amigo de facultad:
[...] y le estaba yendo como el culo, entonces decidió cargar mal los datos en la computadora. Entonces estaba lleno de deudas en la vida real y no llegaba a fin de mes, pero la computadora le decía que estaba facturando por miles y que nadaba en guita, ¿entendés?. Cuestión que un día cayó la AFIP, revisaron la PC y le hicieron un lío bárbaro por evasión fiscal. Ahora está más endeudado todavía.
Fran: JAJAJAJAJAJAJA
Amigo de facultad: boludo, no te rias, es mi viejo! ¡Hoy a la tarde rematan mi casa!
Fran: uh! no había escuchado cuando dijiste que era tu viejo...

Me dio una pena terrible, por él que se estaba por quedar en la calle y porque yo tengo un amigo menos. Si hubiera escuchado no me hubiera reído.

Igual fui al remate. Me compré una silla por $15.

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